He caído en el pequeño detalle de que no siempre lo que
necesito es lo que quiero, lo que quiero no siempre es lo que encuentro, lo que
encuentro no siempre es lo que busco, lo que busco no siempre es lo acertado, y
lo acertado no siempre me hace feliz… Quizá porque el blanco puede ser negro,
porque a veces ‘no’ quiere decir ‘sí’, y, en ocasiones tras un ‘sí’ se esconde
un ‘no’. Quizá porque lo más fácil no siempre es lo acertado, porque lo
complicado no siempre es más atractivo, porque lo atractivo no siempre es más
bello. Quizá porque una mirada dice más que mil palabras, porque los silencios
duelen más que las palabras, porque hay días tan oscuros como la noche, y
noches que brillan más que un día, porque hay días para todo, porque todo a
veces es nada y porque otras veces nada es todo… Quizá porque el mismo abrazo
que adoro, me ahoga, porque aunque me ahoga, me atrapa… Quizá porque no siempre
correr significa llegar más lejos, porque lo más pequeño en ocasiones es lo más
grande, porque lo más ligero a veces es lo que más pesa. Quizá porque en
ocasiones uno se salta sus propias reglas para después poder cumplirlas, porque
a veces aunque se pierda se gana y porque hay victorias que son derrotas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario